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Vetor Entrevista: MOMAMU

5 hours ago
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Fundada por el artista y diseñador brasileño Mateus Sartori, MOMAMU transita entre la joyería contemporánea, el diseño y la experimentación artística. Actualmente con sede en Barcelona, la marca desarrolla piezas que a menudo cruzan los límites entre objeto funcional, escultura y lenguaje visual. Con el editorial Measure of Contact, fotografiado por Manuel Cardozo, y su evento de lanzamiento y exposición, MOMAMU amplía esta investigación hacia el campo de la imagen, proponiendo reflexiones sobre la proximidad, el contacto y las formas en que nos relacionamos unos con otros. Conversamos con Mateus sobre su trayectoria, las referencias que dan forma a su trabajo y los conceptos detrás de este proyecto.

Entrevista por Matheus Lima

Fotografia por Manuel Cardozo

Vetor Magazine: ¿Puedes contarnos un poco sobre tu trayectoria antes de MOMAMU?

Mateus Sartori: Antes de MOMAMU, mi trayectoria pasó principalmente por la arquitectura, el urbanismo y el diseño. Me formé en Brasil y después vine a Barcelona para hacer un máster en diseño computacional. Durante este recorrido, trabajé en proyectos de diferentes escalas, además de investigación, fabricación digital y docencia. Poco a poco, surgió el deseo de hacer que aquello que desarrollaba digitalmente saliera de la pantalla y adquiriera presencia material. MOMAMU nace de este desplazamiento: de la arquitectura entendida como sistema y estructura hacia el cuerpo como un territorio más cercano, sensible y experimental.


V: ¿De dónde surgió el nombre de la marca?


M: MOMAMU viene de Molecular Machine Mutation. El nombre funciona casi como un manifiesto de nuestro proceso. “Molecular” representa el interés por las estructuras y sistemas de crecimiento presentes en la naturaleza. “Machine” habla de las herramientas computacionales y las tecnologías de fabricación que utilizamos. “Mutation” representa la transformación constante que ocurre cuando estas referencias pasan por el código, la máquina, el material y, finalmente, la mano. La identidad de MOMAMU está precisamente en ese tránsito entre lo orgánico y lo artificial, la precisión y el accidente.


Fotografia por Manuel Cardozo


V: ¿El proyecto comenzó inicialmente en Brasil o en España?

M: MOMAMU tomó forma como proyecto en Barcelona, pero sus bases vienen de Brasil. La biodiversidad brasileña siempre me ha estimulado por su repertorio de formas, patrones y riqueza estética. Mi formación en arquitectura amplió este interés y aportó una visión multidisciplinar y de diferentes escalas. En Barcelona, estas referencias encontraron las tecnologías, los talleres y la red creativa que permitieron transformarlas en una práctica más definida.


V: ¿Existen referencias, sensibilidades o formas de observar los materiales y el cuerpo que reconozcas como provenientes de tu experiencia en Brasil?


M: Sí. Brasil me enseñó que el rigor y la exuberancia no tienen por qué ser opuestos, así como existe una gran apertura hacia la mezcla, la adaptación y la transformación. El modernismo brasileño, especialmente el paisajismo de Burle Marx, siempre ha sido una referencia por la riqueza de sus formas y materiales sin perder elegancia y precisión. También reconozco, a partir de mi identidad brasileña, una relación más directa con el cuerpo como espacio de identidad, expresión, celebración y posicionamiento. En MOMAMU, estas sensibilidades aparecen sin símbolos brasileños obvios, a través de la libertad formal, la relación física con los materiales y la convivencia entre elementos aparentemente incompatibles.


Fotografia por Manuel Cardozo


V: ¿De qué manera vivir y trabajar en Barcelona influye en el lenguaje de MOMAMU?


M: Barcelona dio una forma muy concreta a MOMAMU. Es una ciudad en la que la arquitectura, la moda, la artesanía contemporánea y la fabricación digital conviven de manera muy cercana. Esta combinación me permitió trabajar entre diferentes disciplinas y, al mismo tiempo, mantener un contacto directo con talleres, fundiciones, proveedores y otros profesionales creativos. La ciudad también aportó cierto contraste entre la materialidad industrial y una sensibilidad mediterránea más orgánica. El lenguaje de MOMAMU surge en gran medida de este encuentro: estructuras precisas y tecnológicas que, a través del acabado manual, adquieren irregularidad, textura y presencia.


V: ¿En qué momento la joyería se convirtió en tu principal medio de expresión?

M: Comencé a explorar el diseño de joyas en 2018 y, poco a poco, fui formándome tanto en técnicas artesanales como en tecnologías avanzadas de diseño y fabricación. La joyería se volvió central cuando descubrí en el cuerpo la escala más potente para poner a prueba ideas de la arquitectura y el diseño computacional. Surgió como un laboratorio íntimo, en el que estructura, ergonomía y expresión se encuentran, acercando el código, la materia y el cuerpo.


V: También trabajas con docencia y workshops. ¿Cómo surgió esta relación con la educación? M: La relación con la educación surgió naturalmente de la arquitectura y de su dimensión colectiva. Esto me llevó a dar clases y participar en jurados en instituciones como IED, IAAC, ESDi y PUC Minas. La enseñanza y la práctica se retroalimentan: explicar procesos intuitivos me hace revisarlos y comprenderlos mejor. Hoy también realizo workshops en mi estudio como espacios de experimentación compartida, acercando la tecnología de una manera crítica y accesible.


Fotografia por Manuel Cardozo


V: ¿Qué artistas, diseñadores o movimientos influyen más en tu trabajo actualmente?

M: Me interesan las prácticas que atraviesan disciplinas. Iris van Herpen es una referencia por su relación entre cuerpo, tecnología y fabricación; Neri Oxman, por la traducción de sistemas naturales en procesos computacionales; y Ernst Haeckel, por la unión entre ciencia y formas orgánicas. También me influyen el brutalismo, el paisajismo modernista brasileño y el diseño biomórfico. En general, busco referencias que conecten naturaleza, matemáticas, materia y la dimensión simbólica de los objetos.


V: ¿Dónde sueles buscar inspiración para desarrollar nuevas piezas y colecciones?


M: Busco inspiración principalmente en sistemas de crecimiento y transformación presentes en la naturaleza: minerales, corales, raíces, ramificaciones, estructuras celulares, procesos de erosión y sedimentación. No me interesa copiar directamente la apariencia de estos elementos, sino entender las reglas que producen sus formas. Estas lógicas se traducen en códigos, algoritmos y modelos tridimensionales. La propia fabricación también inspira el proceso. Muchas veces, una limitación de la impresión 3D, una reacción inesperada del metal o una marca producida durante el acabado manual termina orientando el desarrollo de la pieza.



Fotografia por Manuel Cardozo


V: ¿Cuál fue el punto de partida conceptual para la construcción de este editorial y cómo fue tomando forma la investigación sobre proximidad y contacto a lo largo del proceso?

M: El punto de partida fue la tensión entre medir y sentir. La joyería exige precisión para relacionarse con el cuerpo; en el editorial, colocamos piezas e instrumentos de medición en contacto con dos cuerpos que se aproximan. La distancia física se convirtió en una investigación sobre intimidad, deseo, cuidado y vulnerabilidad. En lugar de una narrativa cerrada, buscamos crear gestos ambiguos, abiertos a diferentes interpretaciones.


Fotografia por Manuel Cardozo


V: En un momento en el que la producción de imágenes es cada vez más inmediata y digital, optaron por procesos analógicos en la construcción del editorial. ¿Cómo dialoga esta elección con la investigación sobre contacto, presencia y proximidad propuesta en Measure of Contact?

M: La fotografía analógica impone otro ritmo: al no ver el resultado inmediatamente, el proceso exige más atención, confianza y presencia. La textura y la imprevisibilidad de la película dialogan con la materialidad de los cuerpos y las joyas. En el revelado y la impresión, las decisiones sobre tonalidad, color y contraste también forman parte del proceso artístico, agregando nuevas capas al resultado. Con las impresiones de Manuel, las imágenes adquirieron presencia física en el espacio de la exposición.


Fotografia por Manuel Cardozo


V: El título sugiere un intento de medir algo que normalmente consideramos subjetivo. ¿Qué buscaban investigar a través de este concepto?


M: No queríamos encontrar una medida objetiva para la intimidad, sino poner en evidencia los límites de ese intento. Un instrumento puede definir la distancia exacta entre dos cuerpos, pero no puede determinar qué existe emocionalmente entre ellos. Dos cuerpos pueden estar cerca sin estar conectados, así como una relación puede permanecer intensa incluso a distancia. El título nace de esta contradicción: entre aquello que puede ser cuantificado y aquello que solo puede ser percibido, sentido o negociado.


Fotografia por Manuel Cardozo


V: ¿Qué significa para ti la noción de contacto dentro de este proyecto?


M: El contacto no es solo tocar. Es percibir la presencia del otro y todo lo que puede existir en esa aproximación, como intimidad, deseo, cuidado o tensión. En el proyecto, este contacto también ocurre entre la piel y el metal. La joya queda íntimamente ligada a quien la lleva y, al mismo tiempo, se presenta ante el mundo.


V: ¿Cómo fue el proceso de colaboración con los demás profesionales involucrados en el proyecto?

M: El proceso fue muy colectivo. Ignasi Àvila, en la dirección creativa; Manuel Cardozo, de LARADUDE, en la fotografía; y Roberto Meza, como asistente, tradujeron la sensibilidad de las joyas y los cuerpos a través de la luz natural y del entorno industrial de IP7 Studios, donde MOMAMU tiene su estudio. Clàudia Casanovas participó en el cabello y el maquillaje, y también en la construcción de algunas composiciones, equilibrando las piezas sobre los cuerpos. Durante el lanzamiento, la exposición adquirió nuevas capas con el soundscape de David y los flash tattoos de Cal Muck.


Fotografia por Manuel Cardozo


V: ¿Cómo fue la recepción del público durante el lanzamiento y la exposición?


M: La recepción fue muy cercana y positiva. La exposición reunió fotografías, joyas y composiciones instalativas con instrumentos de medición y herramientas de trabajo. La pieza sonora de David completaba la experiencia, permitiendo al público conocer el editorial y el universo material de MOMAMU de una forma más inmersiva.



V: ¿Qué creen que todavía no puede medirse cuando hablamos de las relaciones humanas?


M: Podemos medir la distancia, el tiempo o la frecuencia, pero no la confianza, la intención o el significado de un gesto. Un mismo toque puede expresar cosas diferentes dependiendo del contexto y de la historia de cada relación.


V: ¿Cuáles son los próximos pasos de MOMAMU?


M: El próximo paso es ampliar el universo de MOMAMU sin abandonar la joyería como núcleo de la investigación. Estamos desarrollando nuevas piezas, accesorios, textiles y objetos para el espacio doméstico, además de explorar aplicaciones en iluminación, mobiliario e instalaciones. La intención es llevar el mismo lenguaje computacional a diferentes escalas, manteniendo siempre la combinación entre fabricación digital, producción local y acabado artesanal. También queremos fortalecer las colaboraciones con otros artistas y diseñadores, ampliar nuestra presencia en exposiciones y construir nuevas relaciones con galerías, tiendas y públicos dentro y fuera de España.

Fotografia por Manuel Cardozo


V: ¿Existe algún proyecto o investigación que estén desarrollando actualmente y que pueda apuntar hacia los próximos capítulos de la marca?

M: Una de las principales investigaciones actuales de MOMAMU es Robotic Metal Growth, que continúa desarrollándose después de una residencia en MX3D, en Ámsterdam. El proyecto traduce algoritmos de crecimiento natural en deposición robótica de metal, llevando nuestro lenguaje de la joyería hacia objetos y estructuras espaciales. La exposición Post-Collapse Artefacts II, que imagina joyas y objetos como vestigios arqueológicos de un futuro poscolapso, se presentará en la próxima Barcelona Design Week, dentro del circuito OFF Enjoia’t. El próximo semestre también planeamos nuevas tipologías de joyas, workshops y un pop-up.


 
 
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